sábado 27 de junio de 2009

Michael Jackson (1958-2009), la estrella más brillante del firmamento

Michael Jackson me ha dado montones de alegrías desde que tengo uso de razón: sus melodías infecciosas, irresistiblemente pop; sus pasos de baile y coreografías imposibles; sus videos híper-producidos; su época soul-funk con los Jackson 5; su parafernalia y excesos propios de astro musical máximo, supremo. Es demasiada la felicidad, demasiados los buenos recuerdos...
Las canciones de Michael han sonado durante toda mi vida, siempre han estado presentes y siempre lo estarán, haciéndome bailar, haciéndome soñar; Billy Jean, Black or White, Beat It, The Way You Make Me Feel, Ben, Don't Stop Til You Get Enough, y tantas, tantas otras. Cada una, asociada a recuerdos específicos de mi infancia. Cada una, ligada a momentos irrepetibles de mi vida...

Michael Jackson introdujo nuevos estándares en la música pop. La calidad de sus producciones, su obsesión por los detalles, el nivel de sus colaboradores (Paul McCartney, Vicent Price, Quincey Jones, Eddie Van Halen, John Landis, Marlon Brandon, solo por nombrar algunos), su energía como intérprete y bailarín, su fijación para con la melodía y el ritmo perfectos, todo ello constituye su legado; el legado de un artista inconmensurable, de un visionario y un genio.

Está claro que Michael Jackson sufría de serios problemas mentales, problemas que hacían parecer a Howard Hughes como un tipo normal. La última década Michael hizo noticia casi exclusivamente por motivos extra musicales: cirugías corrosivas, irresponsabilidad parental, peligro de bacarrota, síndrome de Peter Pan y, lo más grave, acusaciones de abuso de menores. Sus últimos lustros de vida estuvieron marcados por un mediático juicio (¿el mejor y más voyerista reality de la historia?) y por un bizarro estatus de freak de circo, suerte de Frankestein del bisturí, Gólem de quirófano, caricatura de ser humano...

Frente a un cuerpo de trabajo tan sólido, tan recurrentemente imitado pero nunca igualado, tan minuciosamente trabajado tanto en la forma como en el fondo, me es relativamente fácil dejar de lado todo lo rancio de los últimos años y recordar a Michael Jackson, el ícono, por sus mastodónicos méritos: los de maestro multimediático, rompedor de esquemas, ídolo inconmensurable, rey del pop...
Michael Jackson -y lo repito por enésima vez- me ha dado demasiadas alegrías. Es por ello que le estaré eternamente agradecido.

Que en paz descanse.

lunes 15 de junio de 2009

El imperio de la ley

(...) Los abogados escriben las leyes para que otros abogados las interpreten frente a otros abogados llamados jueces para que otros jueces digan que los primeros jueces se equivocaron y la Corte Suprema diga que todos los anteriores se equivocaron. La ley existe, sí. Estamos hundidos hasta el cuello en la ley. Pero sólo sirve para dar de comer a los abogados (...)

Philip Marlowe

domingo 7 de junio de 2009

Dark City

(...) Era verdad que no sentía nada. Me sentía hueco y más vacío que los espacios interestelares. Cuando llegué a casa me preparé un trago fuerte y fui a sorberlo junto a la ventana abierta de la sala y a oír el rugido del tránsito en el bulevar Laurel Canyon y contemplar el resplandor de la gran ciudad violenta sobre la loma de las colinas atravesadas por el bulevar. Me llegaba el lejano ulular de las sirenas de los policías o los bomberos que jamás callaban por mucho tiempo. Las veinticuatro horas del día, siempre hay alguien que huye y otro que lo persigue. En la noche criminal hay alguien que muere o es mutilado, cortado por vidrios rotos, aplastado entre hierros retorcidos o bajo los neumáticos de vehículos pesados. Hay gente hambrienta, enferma, aburrida, angustiada por la soledad o el remordimiento o el miedo, furiosa, cruel, febril, estremecida por el llanto. Una ciudad que no era peor que las demás, una ciudad rica y vigorosa y llena de soberbia, una ciudad perdida y maltratada y llena de vacío (...)

Philip Marlowe

jueves 4 de junio de 2009

Los Estados Unidos de Norteamérica

(...) El dinero tiene una característica particular. Cuando se lo acumula, adquiere una vida propia, incluso una conciencia propia. El poder del dinero es muy difícil de controlar. El hombre ha sido siempre un animal venal. El aumento de la población, el costo colosal de las guerras, la presión implacable de los impuestos confiscatorios, son todos factores que alimentan su venalidad. El hombre de la calle está cansado y asustado, y un hombre cansado y asustado no puede darse el lujo de tener ideales. Tiene que alimentar a su familia. En nuestra época hemos visto una escandalosa degeneración de la moral pública y privada. No puede pedírsele calidad moral a un pueblo cuya calidad de vida se deteriora. La calidad es incompatible con la producción masiva. El artículo de calidad es indeseable, porque es duradero. En su lugar se instituye la moda, que es una estafa comercial cuyo fin es producir un desuso artificial. La producción comercial no podría vender sus productos el año que viene si los de este año no quedaran fuera de moda. Los norteamericanos tenemos las cocinas y los baños más deslumbrantes del mundo. Pero en esa cocina deslumbrante el ama de casa es incapaz de cocinar un plato digno de ser comido, y nuestros hermosos baños son receptáculos de desodorantes, laxantes, barbitúricos y esa colosal estafa llamada industria de los cosméticos. Fabricamos los paquetes más hermosos del mundo, señor Marlowe. Por lo general, sólo contienen basura (...)

Harlan Potter

jueves 28 de mayo de 2009

Noir

¿Qué quiere saber de mí? Soy investigador privado debidamente acreditado y tengo varios años de experiencia. Soy un lobo solitario, soltero, de algo más de cuarenta y no soy rico. He estado en la cárcel más de una vez y no acepto casos de divorcio. Me gustan la bebida, las mujeres, el ajedrez y un par de cosas más. La policía no me quiere pero tengo un par de conocidos en la Fuerza. Soy de aquí, nací en Santa Rosa, mis padres están muertos, no tengo hermanos y si algún día me matan en un callejón oscuro, cosa que puede sucederle a cualquiera que ejerce mi oficio, nadie va a sentir que ha perdido las ganas de vivir.

Philip Marlowe

martes 26 de mayo de 2009

Bitter Batido y El Largo Adiós

(...) Me gustan los bares cuando abren a la tarde. Cuando el aire está fresco y limpio y todo brilla y el barman se mira al espejo para ajustarse la corbata y alisarse el pelo. Me gusta ver las botellas en orden detrás del bar, y los vasos que brillan y la sensación de anticipación. Me gusta ver cómo preparan la primera copa de la tarde y me la sirven sobre un mantel limpio con una servilleta doblada. Me gusta saborearla muy despacio. La primera copa de la tarde, tranquilo, en un bar silencioso... qué maravilla (...)

Raymond Chandler
The Long Good-Bye

jueves 21 de mayo de 2009

La verdad es relativa. La incertidumbre es la certeza


Bruno Contreras
, un jonkie adicto a la pasta base, iba todos los días al salón de arcades Diana, en Santiago de Chile, a jugar Space Invaders. Era tan bueno que una vez llegó hasta la última pantalla, aquella en donde debían ser destruídas 33 vaginas con forma de fractal...


Recuerdo llamarme Bruno Contreras. Recuerdo haber sido devorado por la mónada del demiurgo que acecha en lo profundo...